Me dormí en mi piso y desperté en Crepúsculo
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Me dormí en mi piso y desperté en Crepúsculo

Язык: Русский
Год издания: 2026
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—No te preocupes.

Edward mira así a todo el mundo. Lily casi se rio. Si supieras.

—Eso me tranquiliza muchísimo.

Bella sonrió. Pero Lily ya no miraba a Edward. Había visto otra cosa. Alice. Alice Cullen estaba completamente inmóvil. No hablaba con Jasper. No miraba su bandeja. Miraba directamente a Lily. Y su expresión era diferente a la de Edward. Edward parecía confundido. Alice parecía sorprendida. Muy sorprendida. Lily conocía aquella mirada. Alice había visto algo. O quizá había intentado verlo. Lily se estremeció. Alice inclinó ligeramente la cabeza. Sus ojos permanecieron sobre Lily durante varios segundos. Después miró a Edward. Edward la miró a ella. No dijeron nada. No necesitaban hacerlo. Lily comprendió que acababa de convertirse en un problema para toda la mesa de los Cullen.

—Bella, dijo en voz baja.

—¿Sí?

—Creo que quiero salir de aquí.

Bella dejó el vaso.

—¿Te encuentras mal?

—Solo necesito aire.

Se levantaron. Mientras caminaban hacia la salida, Lily sintió cinco pares de ojos sobre su espalda. Quizá solo lo imaginaba. No quiso comprobarlo. Fuera, la lluvia había parado. El cielo seguía gris, pero una luz pálida atravesaba las nubes y hacía brillar las hojas mojadas. El aire era frío y limpio. Lily respiró profundamente. Bella se quedó a su lado.

—¿Seguro que estás bien?

—Sí.

—Desde que viste a los Cullen estás rara.

Lily la miró. Bella era más observadora de lo que parecía.

—Solo me llamaron la atención.

—Eso le pasa a todo el mundo.

—¿A ti también?

Bella apartó la mirada hacia el aparcamiento.

—Al principio.

Lily sonrió ligeramente.

—Claro.

—No empieces.

—No he dicho nada.

—Tu cara sí.

Durante unos segundos las dos rieron.

El momento fue sencillo y cálido, a pesar del frío. Lily miró las hojas naranjas que cubrían el suelo y pensó que, en otras circunstancias, aquel podría haber sido un día bonito. Una nueva amiga, una cafetería, una escuela pequeña en medio de un pueblo rodeado de bosques. Pero aquellas no eran otras circunstancias. Detrás de una de las ventanas estaba una familia de vampiros. Y al menos dos de ellos ya habían notado que había algo extraño en Lily.

—Si los Cullen se acercan a mí. ¿me avisarás?, dijo Lily de repente.

Bella se rio.

—¿Por qué iban a acercarse a ti?

—No lo sé.

Bella la observó.

—¿Te dan miedo?

Lily pensó en todo lo que sabía.

—No exactamente.

Aquello también era verdad. No era solo miedo. Había curiosidad. Fascinación. Y una parte de ella quería verlos más de cerca, aunque sabía perfectamente lo peligroso que podía ser.

—Son muy guapos, dijo Bella.

Lily levantó una ceja.

—¿Todos?

Bella comprendió demasiado tarde lo que había dicho.

—Quiero decir... objetivamente.

—Por supuesto.

—Lily.

—No estoy diciendo nada.

Bella negó con la cabeza, pero estaba sonriendo. En aquel momento, la puerta del edificio se abrió. Lily oyó pasos detrás de ellas. Bella miró hacia allí. Su expresión cambió. Lily no necesitó girarse para saber quién se acercaba. Lo sintió antes de verlo. Una presencia extraña, silenciosa. Bella dejó de sonreír.

—Hola, Edward.

Lily cerró los ojos durante medio segundo. Por supuesto. Se giró. Edward Cullen estaba a pocos metros. De cerca era todavía más inquietante. Su piel parecía demasiado clara bajo el cielo gris y sus ojos observaban a Lily con una intensidad que no tenía nada de casual.

—Bella

—saludó.

Después miró a Lily.

—No creo que nos hayan presentado.

Lily sintió que el corazón golpeaba con fuerza dentro de su pecho.

—Lily, dijo.

Edward sonrió. Era una sonrisa educada. Bonita. Y absolutamente peligrosa.

—Edward.

Como si ella no lo supiera. Lily sostuvo su mirada. Durante un instante ninguno dijo nada. Entonces Edward frunció ligeramente el ceño otra vez. La misma expresión del comedor. Confusión. Lily comprendió algo. Él estaba intentando leer sus pensamientos. Y había algo que no entendía.

—Eres nueva, dijo Edward.

—Muy nueva.

—¿De dónde vienes?

Lily sonrió con cuidado.

—Es complicado.

Bella soltó una pequeña risa. Edward no. Sus ojos continuaron estudiando a Lily.

—Últimamente escucho mucho esa respuesta.

Lily sintió frío otra vez. Aquella frase podía significar cualquier cosa. O podía significar demasiado. Antes de que pudiera responder, Edward miró a Bella.

—Nos vemos en clase.

—Sí.

Edward empezó a alejarse. Lily respiró. Entonces él se detuvo. Giró la cabeza hacia ella.

—Bienvenida a Forks, Lily.

Su voz era amable. Pero Lily tuvo la sensación de que no era una bienvenida. Era una pregunta. O quizá una advertencia. Edward continuó caminando. Bella miró a Lily.

—¿Ves? No ha pasado nada.

Lily observó cómo Edward desaparecía dentro del edificio.

—Sí. Nada., respondió lentamente.

Pero cuando volvió a mirar hacia una ventana del comedor, Alice seguía allí. Y seguía observándola. Esta vez Alice sonrió. Una sonrisa pequeña, casi amistosa. Lily no sabía por qué aquello le dio más miedo que la mirada de Edward. El viento levantó una hoja roja y la hizo girar entre ellas. Lily la siguió con los ojos hasta que cayó sobre el asfalto mojado. Si Alice había visto algo, tarde o temprano querría hablar con ella. Y si Edward sospechaba que Lily escondía algo, también haría preguntas. Lily había pasado toda la mañana intentando no acercarse demasiado a los Cullen. Ahora empezaba a sospechar que ya era demasiado tarde. Porque quizá ella no tenía que acercarse a ellos. Quizá los Cullen iban a acercarse a ella.

Ejercicios de vocabulario

Ejercicio 1. Completa las frases

Lily visita el __________ de Forks con Bella.

En el __________ ve por primera vez a toda la familia Cullen.

Los Cullen son muy __________ y llaman la atención de los demás estudiantes.

Lily intenta __________ la mirada cuando Edward la observa.

Alice se queda casi __________ mientras mira a Lily.

Lily tiene la __________ de que Edward intenta leer sus pensamientos.

Edward empieza a __________ a Lily con mucha atención.

Bella le dice a Lily que no debe __________ tanto a los Cullen.

Cuando Edward se empieza a __________, Lily se pone nerviosa.

El comportamiento de Alice hace que Lily empiece a __________ que ha visto algo extraño.

Ejercicio 2. Elige la opción correcta

¿Dónde pasó Lily la noche?

a) En un hotel.

b) En casa de Charlie y Bella.

c) En la comisaría.

¿Por qué Charlie quiere que Lily vaya con Bella?

a) Porque no quiere que esté sola.

b) Porque Lily ya es estudiante.

c) Porque necesita hablar con Edward.

¿Dónde ve Lily a los Cullen por primera vez?

a) En el aparcamiento.

b) En el comedor.

c) En casa de Bella.

¿Quién parece confundido al mirar a Lily?

a) Jasper.

b) Edward.

c) Emmett.

¿Quién parece sorprendida al observar a Lily?

a) Alice.

b) Rosalie.

c) Jessica.

¿Qué ocurre al final?

a) Edward se presenta a Lily.

b) Alice invita a Lily a su casa.

c) Bella descubre el secreto de Lily.

Gramática en práctica , Primer condicional

Ejercicio 3. Completa con la forma correcta

Si Edward __________ (leer) los pensamientos de Lily, __________ (descubrir) que sabe demasiado.

Si Alice __________ (ver) algo extraño en el futuro, __________ (querer) hablar con Lily.

Si Lily __________ (mirar) demasiado a los Cullen, Bella __________ (notar) su comportamiento.

Si los Cullen se __________ (acercar), Lily __________ (intentar) mantener la calma.

Si Bella __________ (hacer) preguntas sobre Lily, ella __________ (tener) que pensar bien sus respuestas.

Si Edward __________ (sospechar) de Lily, la __________ (observar) más.

Si Lily __________ (contar) la verdad demasiado pronto, todo __________ (cambiar).

Si Alice __________ (sonreír) otra vez, Lily __________ (saber) que quiere acercarse.

Si Lily __________ (volver) al instituto, probablemente __________ (ver) a los Cullen de nuevo.

Si Edward __________ (descubrir) que Lily conoce su secreto, la situación __________ (volverse) peligrosa.

Ejercicio 4. Elige entre dos opciones

1. Si Lily ve / verá a Edward otra vez, intentará comportarse con normalidad.

2. Si Alice tendrá / tiene una visión, hablará con Edward.

3. Lily pedirá ayuda si la situación se vuelve / se volverá peligrosa.

4. Si Bella sospecha / sospechará algo, hará más preguntas.

5. Si los Cullen se acercan / se acercarán a Lily, ella tendrá que ser cuidadosa.

6. Edward descubrirá algo extraño si escucha / escuchará los pensamientos de Lily.

Ejercicio extra. Encuentra y corrige el error

Si Lily encontrará señal, llamará a alguien.

Si yo sería Lily, no entraría sola en el bosque.

Si Bella descubre la verdad, preguntaría a Edward inmediatamente.

Comprensión

¿Por qué Lily pasa la noche en casa de los Swan?

¿Qué sueña Lily durante su primera noche en Forks?

¿Por qué la idea de ir al instituto la pone nerviosa?

¿Cómo se describe el paisaje durante el viaje con Bella?

¿Qué error casi comete Lily cuando habla con Bella sobre los Cullen?

¿Qué siente Lily cuando ve a los Cullen en el comedor?

¿Por qué intenta controlar sus pensamientos cuando ve a Edward?

¿Qué diferencias nota Lily entre la reacción de Edward y la de Alice?

¿Qué descubre Lily sobre los sentimientos de Bella hacia Edward?

¿Cómo es el primer encuentro directo entre Edward y Lily?

¿Por qué Lily interpreta las palabras —Bienvenida a Forks como algo más que una bienvenida?

¿Por qué la sonrisa final de Alice preocupa a Lily?

Respuestas

Ejercicio 11. instituto2. comedor3. pálidos4. apartar5. inmóvil6. sensación7. observar8. mirar fijamente9. acercar10. sospechar

Ejercicio 21. b2. a3. b4. b5. a6. a

Ejercicio 31. lee , descubrirá2. ve , querrá3. mira , notará4. acercan , intentará5. hace , tendrá6. sospecha , observará7. cuenta , cambiará8. sonríe , sabrá9. vuelve , verá10. descubre , se volverá

Ejercicio 41. ve2. tiene3. se vuelve4. sospecha5. se acercan6. escucha

Expresión coloquial del capítulo: meter la pata = ляпнуть / сделать что-то не так.

Capítulo 5. Alice sabe algo


Alice sabe algo

La sonrisa de Alice siguió en la mente de Lily durante el resto de la tarde.

No había sido una sonrisa normal. Tampoco había parecido una amenaza. Eso habría sido más fácil de entender. Alice la había mirado como si acabara de encontrar una pieza de un rompecabezas que llevaba mucho tiempo buscando, aunque Lily estaba segura de que nunca se habían visto antes.

Cuando Bella y ella regresaron a casa de Charlie, la lluvia había vuelto a cubrir Forks con una cortina fina y plateada. El cielo estaba cada vez más oscuro y las luces de las casas se encendían una tras otra entre los árboles. Las hojas mojadas brillaban sobre las aceras, y el bosque parecía acercarse al pueblo a medida que llegaba la noche. Aquella noche Lily no pegó ojo. Cada vez que cerraba los ojos, volvía a ver la figura del bosque. Lily se quedó junto a la ventana del salón mientras Bella preparaba algo de comer en la cocina.

—Estás pensando demasiado, dijo Bella.

Lily se giró.

—¿Cómo lo sabes?

—Tienes la misma cara desde que salimos del instituto.

—¿Qué cara?

Bella apareció en la puerta con dos platos.

—La cara de alguien que intenta resolver un crimen.

Lily sonrió. Si Bella supiera.

—Solo estoy cansada.

Bella no pareció completamente convencida, pero no insistió. Lily volvió a mirar hacia la calle.

Si Alice había visto algo, probablemente hablaría con Edward. Si Edward ya sospechaba de Lily, empezaría a hacer preguntas. Y si los Cullen descubrían que ella conocía su secreto, Lily no sabía qué ocurriría. La parte más absurda era que conocía bastante bien a aquellos personajes. Sabía que los Cullen no eran monstruos. Al menos no de la manera sencilla en que se hablaba de monstruos en los cuentos. Pero saberlo desde la seguridad de otro mundo era muy diferente de estar a pocos metros de ellos. Charlie llegó a casa poco después de las seis. Traía más preguntas y ninguna respuesta. Había intentado comprobar la información de Lily, pero no había encontrado nada útil. Algunos datos parecían simplemente no existir. Otros llevaban a resultados extraños.

—Mañana volveremos a intentarlo. Quizá podamos contactar con alguien de inmigración., dijo mientras dejaba las llaves sobre la mesa.

Lily sintió que el estómago se le cerraba.

—Claro.

Bella miró a Lily desde el otro lado de la mesa. Lily intentó sonreír. Si las autoridades empezaban a investigar seriamente su identidad, tarde o temprano descubrirían que algo no tenía sentido. Necesitaba una solución antes de que aquello ocurriera. Después de cenar, subió a la habitación de invitados. La lluvia sonaba contra la ventana y el viento movía las ramas de un árbol cercano. Lily encendió una pequeña lámpara y se sentó en la cama con el teléfono.

Seguía conectado al wifi de los Swan, pero sus aplicaciones funcionaban de manera extraña. Podía buscar información de aquel mundo, pero no conseguía acceder a casi nada relacionado con su vida anterior. Era como si una puerta se hubiera cerrado detrás de ella. Buscó su propio nombre. Nada. Buscó algunas direcciones. Nada. Buscó noticias que recordaba. Los resultados no coincidían. Lily dejó el teléfono sobre la cama. Aquello ya no era solo un viaje imposible. Era otro mundo. La idea debería haberla hecho llorar. En cambio, se quedó sentada en silencio mientras escuchaba la lluvia. Quizá todavía estaba demasiado sorprendida para sentirlo todo. Entonces su teléfono vibró. Lily lo cogió rápidamente. No era un mensaje. La pantalla se había encendido sola. Durante un segundo apareció una imagen borrosa: árboles, niebla y una figura pequeña de pie entre ellos. Después desapareció. La pantalla volvió a mostrar la hora. Lily se quedó inmóvil.

—No.

Desbloqueó el teléfono. No había ninguna fotografía nueva. Ninguna notificación. Nada. Miró hacia la ventana. La oscuridad detrás del cristal parecía más profunda que antes. Cerró las cortinas. A la mañana siguiente, Forks despertó cubierto por una niebla espesa. No llovía, pero el aire estaba lleno de humedad. Las hojas de los árboles parecían más brillantes y las montañas habían desaparecido detrás de una nube blanca. Bella tenía clases. Charlie tenía trabajo. Lily debía pasar la mañana en la comisaría mientras él intentaba resolver su situación. Sin embargo, después de dos horas sentada junto a una ventana, leyendo la misma revista por tercera vez, necesitaba salir.

—Voy a comprar un café

—le dijo a Charlie.

Él levantó la vista de unos documentos.

—¿Tienes dinero?

Lily hizo una pausa. Charlie suspiró y sacó unos billetes del bolsillo.

—Devuélvemelo cuando seas millonaria.

Lily sonrió.

—Trato hecho.

Salió de la comisaría.

La niebla hacía que el pueblo pareciera distinto. Los edificios más lejanos desaparecían casi completamente y los coches aparecían de repente entre la bruma. Las calles estaban tranquilas y el aire olía a hojas húmedas y madera. Lily caminó hacia la cafetería. Estaba pensando en chocolate caliente cuando escuchó una voz detrás de ella.

—Lily.

Se detuvo. Conocía esa voz. No porque la hubiera escuchado muchas veces en aquel mundo, sino porque sabía exactamente a quién pertenecía. Se giró. Alice Cullen estaba al otro lado de la calle. Lily se estremeció. Alice llevaba un abrigo oscuro y estaba completamente sola. Su cabello corto se movía ligeramente con el viento. Parecía demasiado elegante para aquella mañana gris. Y estaba sonriendo. Otra vez. Lily miró alrededor.

—¿Me estás siguiendo?

Alice cruzó la calle.

—No.

—Eso no ha sonado muy convincente.

—Te estaba buscando.

Aquello era peor. Alice se detuvo a unos pasos de ella. Durante unos segundos se observaron en silencio. Lily intentó recordar todo lo que sabía sobre Alice Cullen. Podía ver el futuro. No un futuro fijo, sino posibilidades que cambiaban según las decisiones de las personas. Eso significaba que quizá ya sabía lo que Lily iba a decir.

—¿Quieres tomar un café?, preguntó Alice.

Lily parpadeó. No esperaba eso.

—¿Un café?

—Sí.

—¿Tú?

Alice sonrió un poco más. Error. Lily comprendió inmediatamente lo que acababa de decir. Alice inclinó la cabeza.

—¿Por qué te sorprende que quiera tomar café?

Lily sintió calor en la cara.

—No me sorprende.

—Acabas de parecer muy sorprendida.

—Estoy teniendo una semana extraña.

Alice la observó con atención.

—Eso sí lo sé.

Entraron en la cafetería. Era la misma en la que Lily había estado con Bella. A aquella hora estaba casi vacía. Una pareja mayor hablaba junto a la ventana y una mujer leía un libro en una mesa del fondo. Lily pidió café. Alice no pidió nada. Por supuesto. Se sentaron en una mesa apartada. Durante unos segundos ninguna habló. Lily decidió esperar. Alice había ido a buscarla. Que empezara ella.

—No sé quién eres, dijo Alice finalmente.

Lily levantó las cejas.

—Eso ha sido directo.

—Normalmente sé cosas sobre la gente antes de conocerla.

—Eso suena un poco inquietante.

Alice sonrió.

—Lo es.

Lily sostuvo la taza con las dos manos.

—¿Y qué sabes sobre mí?

Alice dejó de sonreír.

—Nada.

Una sola palabra. Pero Lily sintió frío.

—Eso debería ser bueno.

—No para mí.

Alice miró hacia la ventana. La niebla cubría la calle.

—A veces veo decisiones antes de que ocurran. Veo caminos posibles. Una persona decide algo y el futuro cambia.

Lily permaneció en silencio. Alice estaba hablando de su don. Directamente. Eso significaba que ya no estaba intentando esconder demasiado.

—Pero contigo es diferente. A veces apareces., continuó Alice.

Después desapareces. Algunas veces veo que estás aquí durante semanas. Otras veces no estás mañana. Lily tragó saliva.

—¿No estoy mañana?

—No sé dónde estás.

—Eso no es tranquilizador.

—Para mí tampoco.

Alice se inclinó un poco hacia delante.

—Ayer, cuando entraste en el comedor, tuve una visión.

Lily dejó la taza sobre la mesa.

—¿Qué viste?

Alice la observó.

—Eso es lo extraño.

—¿Qué?

—Te vi con nosotros.

Lily apretó los labios y se quedó quieta.

—¿Con vosotros?

Alice asintió.

—En nuestra casa.

Lily no respondió.

—Estabas hablando con Bella.

Edward estaba enfadado. Emmett se reía. Rosalie quería que te fueras.

—Eso último suena bastante normal.

Alice soltó una pequeña risa. Lily también sonrió, pero estaba nerviosa.

—Después la visión cambió, continuó Alice.

—¿Cómo?

—Estabas en el bosque.

La sonrisa de Lily desapareció.

—¿Sola?

Alice tardó demasiado en responder.

—No.

Lily se estremeció.

—¿Con quién?

—No pude verlo.

—¿Cómo que no pudiste?

—Había alguien. Una figura. Pero cada vez que intentaba mirar mejor, la visión desaparecía.

Lily pensó inmediatamente en la figura que había visto entre los árboles. Y en la imagen que había aparecido en su teléfono.

—¿Era alta?, preguntó.

Alice se quedó inmóvil.

—¿Has visto a alguien?

Lily comprendió que había dicho demasiado.

—Quizá.

—Lily.

—No estoy segura.

Alice la miró fijamente. Ya no parecía una chica pequeña y amable. Durante un instante Lily recordó que Alice era un vampiro. Un ser que podía moverse más rápido de lo que ella podía ver.

—Si has visto a alguien siguiéndote, tienes que decírmelo.

—¿Por qué?

—Porque puede ser peligroso.

—¿Para mí?

Alice no respondió. Eso era una respuesta. La conversación cambió después de aquello. Alice empezó a hacer preguntas. ¿Dónde se había despertado Lily? ¿Qué recordaba de la noche anterior? ¿Había visto a alguien en el bosque? ¿Conocía Forks antes de llegar? Lily respondió con cuidado. No mintió completamente. Pero tampoco dijo toda la verdad.

—Conocía el nombre del pueblo, admitió.

—¿Cómo?

—Lo había oído antes.

—¿Dónde?

Lily miró su café.

—Es complicado.

Alice sonrió ligeramente.

—Empiezo a odiar esa frase.

—Yo también.

—¿Conocías mi nombre antes de que Bella te lo dijera?

Lily levantó la mirada. Aquella pregunta era peligrosa.

—¿Por qué preguntas eso?

—Porque ayer, cuando Bella dijo nuestros nombres, no parecías sorprendida.

Lily sintió el corazón en la garganta. Alice era demasiado observadora.

—Quizá soy buena escondiendo emociones.

—No tanto.

Lily soltó una risa nerviosa.

—Gracias.

Alice la miró durante unos segundos.

—Edward tampoco entiende algo.

—¿Qué?

—Tus pensamientos.

Lily dejó de respirar. Alice continuó antes de que pudiera responder.

—Puede escucharlos.

Ahí estaba. La verdad. Dicha en voz alta. Lily debería haber fingido sorpresa. Debería haber preguntado qué significaba aquello. Pero reaccionó demasiado tarde. Alice lo vio.

—Ya lo sabías.

No era una pregunta. Lily miró alrededor. La pareja mayor seguía hablando. La mujer del libro no prestaba atención.

—Alice...

—Sabías que Edward puede leer pensamientos.

—No he dicho eso.

—No hacía falta.

Lily cerró los ojos durante un segundo. Todo estaba saliendo exactamente como no quería.

—Si Edward descubre que sé demasiado, ¿qué hará?

Alice la observó.

—Eso depende de lo que sepas.

Lily sintió un pequeño escalofrío.

—Y si no quiero decirlo.

—Entonces Edward hará todavía más preguntas.

—Maravilloso.

Alice sonrió.

—No quiere hacerte daño.

—Eso es exactamente lo que diría una vampira intentando tranquilizarme.

Silencio. Lily comprendió lo que acababa de decir. Alice también. Durante dos segundos ninguna se movió. Después Alice empezó a reír. No una sonrisa pequeña. Una risa real. Lily se tapó la cara con una mano.

—Perfecto.

Alice seguía riendo.

—Lo siento.

—No lo sientes.

—No.

Lily la miró.

—Supongo que ahora tenemos un problema.

Alice dejó de reír poco a poco.

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