El Tarot y el Solitario Medici. Práctica de la Adivinación
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El Tarot y el Solitario Medici. Práctica de la Adivinación

Язык: Русский
Год издания: 2026
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Petr Krylov

El Tarot y el Solitario Medici. Práctica de la Adivinación

La baraja se despliega sobre el tosco paño.

Con solo barajar un poco, todo quedará al descubierto,

todo lo que estuvo oculto, tras los velos del Cielo.

Y las cartas me mostrarán quién es Ángel y quién es Demonio.

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La baraja no me mentirá,

ni me traicionará.

Somos de la misma sangre, ella y yo.

Ella y yo somos una sola familia.

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Todo cabía en las cartas.

Todo estaba en ellas… y sigue estando.

Mi Santa Verdad.

Mi santa… lisonja.

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Este libro culmina lógicamente la trilogía de información básica sobre el solitario Medici.

Aborda la práctica de la adivinación con cartas del Tarot conforme a los principios del Hermetismo y el Acecho.

El libro propone al tarotista un enfoque radicalmente opuesto al de la 'adivinación'.

No 'adivinar', sino construir el futuro del cliente.

En el libro se revelan una serie de secretos clave del Tarot y de la práctica aplicada del tarotista.

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Capítulo Del autor.

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—¿Qué es esto?

—Un roble.

—Vemos que no es un tilo. Le preguntan, ¿quiénes son esos Kostia y Lucía?

—No puedo saberlo, vino con ellos.

—Averigüe quiénes eran esas personas y exíjales responsabilidades estrictamente por los daños… a la madera.

—Apolo Mitrofanóvich, el árbol tiene muchísimos años. Quizá esos Kostia y Lucía ya ni siquiera estén vivos.

Exigir después de la muerte.

(hermanos Strugatski. «El lunes empieza el sábado»)

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Ilustr. Y es inevitable el curso del destino: escribir, escribir en todos los tonos posibles.2

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Este libro debe concluir lógicamente la trilogía de información básica sobre el Solitario Medici.

Dado que el tema del Solitario Medici es demasiado amplio y polifacético, el autor no pudo abarcarlo en un solo libro.

Por ello, para quienes se acercan por primera vez, el autor recuerda que:3

1) La teoría del Acecho a través de las cartas del Tarot y los ejercicios prácticos para su dominio han sido expuestos por el autor en el libro «El Tarot y el Solitario Medici». Manual autodidacta sobre Acecho.

2) El abecedario singular de los arquetipos e imágenes fundamentales del Tarot se expone en el libro «El Tarot y el Solitario Medici. Galería de ejemplos».

Este libro constituye un manual peculiar dirigido a tarotistas competentes y ya practicantes, que han decidido ampliar su repertorio de herramientas. Incluido el trabajo con clientes.

En él se describe la práctica de trabajar con uno de los solitarios de Tarot más míticos y raramente abordados. Tiene muchos nombres y sus huellas aparecen en la Historia y la Literatura conocidas, al menos, desde hace varios siglos.

Caterina de Medici, María Estuardo, John Dee, Molière, Catalina la Grande, Aleksandr Pushkin, los Decembristas, los Hackers de los Sueños: esta es solo una breve lista de quienes estuvieron familiarizados con el SM y sobre quienes el «autor» de este libro logró obtener información.4

Esta práctica constituye un tesoro secreto del Hermetismo y un legado del Tarot. El autor, en el momento de escribir este libro, no forma parte de la Hermandad. Su actual Patrón le ha permitido difundir información sobre el SM. 5

En consecuencia, siguiendo el espíritu de apertura de la Era de Acuario, describe en este libro la práctica del uso del Solitario Medici.

Es decir, este libro está escrito, según la clasificación del Hermetismo, por un profano para profanos.

El libro está redactado, en la medida de lo posible, de forma concisa, sin cadenas lógicas intermedias, referencias ni pruebas. De lo contrario, su extensión alcanzaría la de una tesis doctoral.

Sin embargo, incluso en ese caso, la única prueba de su Verdad puede ser únicamente su efectividad en manos de los practicantes del Tarot.

No obstante, el autor se ve obligado a ofrecer al menos breves explicaciones, ya que lo que convierte al profano en especialista no es el conocimiento de las Verdades, sino, al menos, una comprensión básica de las mismas.

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Capítulo ¿Qué es el Solitario Medici?

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Mi forma de bromear es decir la verdad.

No hay nada en el mundo más divertido.

(Bernard Shaw)

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Ilustr. Principios impersonales del Destino. Pero eternamente les obedecemos…6

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El Solitario Medici es uno de los rostros de la Ley Universal de Conservación de la Energía, presentado de forma figurativa y modular.

Donde los módulos-imagen se visualizan como cartas de la baraja del Tarot.

La propia apariencia y las reglas del SM garantizan el equilibrio de las Fuerzas implicadas en él. Esto significa en la práctica su estabilidad y su buena capacidad de materialización en la Realidad.

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Una de las orientaciones prácticas para el uso del SM puede realizarse como una suerte de profecía disfrazada de adivinación. Aunque la profecía es solo una de las posibles variantes del futuro, el equilibrio de las Fuerzas en el SM brinda la posibilidad de hacerla realidad con éxito.

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Capítulo ¿Por qué usar el Solitario Medici?

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—No intentes doblar la cuchara. Eso es imposible. Para empezar, hay que comprender lo fundamental.

—¿Qué es lo fundamental?

La cuchara no existe.

(«Matrix», conversación entre Neo e Indigo, ante la Pitonisa, en el vestíbulo.)

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Ilustr. Y la Palabra solemne del Profeta forja el Destino… …por la Voluntad del Hado… 7

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Los Tarotistas practicantes, comúnmente llamados «adivinos» por los profanos, al trabajar con sus clientes se enfrentan a los siguientes aspectos:

1) El cliente quiere asegurarse de que la «adivina» no es una charlatana. Para ello, el Tarotista relata el pasado del cliente utilizando este o aquel tipo de visión. En este proceso, por lo general, las cartas solo sirven al Tarotista como herramienta para sintonizar con el canal de información. Y, en muchas ocasiones, sirven simplemente de pantalla para sus capacidades extrasensoriales y, en esencia, le resultan tan necesarias como un paraguas a un pez.8

2) Tras ganarse la confianza del cliente, el Tarotista procede a analizar la situación actual. En este caso, habitualmente se recurre a la extracción de cartas por parte del cliente o al lanzamiento de cartas «aleatorias». Que el Tarotista, de un modo u otro, interpreta en relación con el cliente. Dado que la vida del cliente es una estructura multifacética, por lo general la situación actual se examina desde una perspectiva determinada. Por ejemplo: la carrera, el amor, el dinero, los enemigos, etcétera.

3) A partir de ese momento, suele empezar la bruma incierta del futuro. El Futuro, aunque es en sí mismo una suerte de reflejo del Pasado, encierra en sus momentos clave las bifurcaciones de ramificación. De ellas, más tarde, germina el Árbol de Opciones del Futuro de un cliente concreto. La tarea profesional del tarotista, en esta etapa, consiste en encontrar esos acontecimientos clave y analizar cómo puede utilizarlos el cliente en su propio beneficio.

4) A la mayoría de los clientes, sin embargo, les interesa poco conocer las causas y consecuencias de una determinada configuración del Futuro. Los propios tarotistas rara vez poseen la visión completa de todo el karma del cliente y, a menudo, no ven las cadenas de causa y efecto de las encarnaciones pasadas ni la huella actual del futuro del cliente en el Espejo del Mundo. Además, explicar a un cliente habitual la relación entre sus vidas pasadas y su situación actual, así como el desarrollo de los acontecimientos futuros, puede resultar muy complejo. 9

5) Por consiguiente, la situación habitual al trabajar con un cliente medio para un tarotista suele ser la siguiente: el tarotista, de un modo u otro, ‘ve’ únicamente fragmentos del futuro del cliente y una zona limitada de ramificaciones del futuro en torno a esos sucesos clave. Pero solo ve fragmentos delimpreso actual del Futuro. Que, a menudo, presenta límites bastante serios en los márgenes de las variantes de los acontecimientos.

6) Un buen y honesto tarotista dice con sinceridad al cliente qué puede ocurrirle y qué no puede ocurrirle, bajo ninguna Tirada. Y un cliente sensato comprende sobriamente las limitaciones de su Destino. Pero tal combinación de tarotista y cliente es sumamente rara. El propio planteamiento del problema, un diagnóstico sin perspectivas halagüeñas, difícilmente puede tener éxito comercial. Nadie va a pagar por una constatación obvia de los hechos, donde el cliente lleva una vida de «ratón gris» y no puede estar «en la gloria» en ninguna Tirada de los acontecimientos.

7) Al cliente común, en el fondo, no le interesa cuál es su Destino. Quiere tener un Destino concreto. Y lo único que le interesa es cómo alcanzar ese Destino con el mínimo esfuerzo. Sin embargo, la mayoría de los clientes, aunque quizá desean esforzarse, habitualmente solo manifiestan su empeño en la forma de un rotundo «no» ante las distintas propuestas. Y con esto suele terminar su participación en la construcción de su propio futuro. Quienes pueden y viven según otros principios habitualmente no acuden al tarotista.

8) Así, el cliente medio espera obtener del tarotista, a cambio de su dinero, aquella versión del futuro que desea, sin importar las premisas objetivas. Algunos tarotistas y charlatanes, en su afán de ganar más dinero, ceden ante los clientes y les dicen lo que quieren oír. Sin embargo, si el cliente no es especialmente crítico con su autoevaluación, la imagen del Futuro que se predice suele presentarse como una auténtica nevada de fantasías, con un final feliz hollywoodiense tan inevitable como el amanecer. No obstante, en la práctica, tal táctica no puede constituir una estrategia exitosa para el tarotista de salón, ya que pronto se ganará la reputación de charlatán y el flujo de clientes se agotará. Solo puede ser utilizada por ciertos tipos de trotamundos, que huyen constantemente de su fama de burbuja y de los clientes engañados y enfadados.

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Ilustr. Y aunque uno desee, de pronto, obtenerlo todo fácil y de inmediato, sólo la experiencia es un amigo fiel. Todo lo demás no son sino fantasmas…10

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Aquellos Tarotistas que mantienen resultados constantes y éxito en su trato con la clientela, por lo general emplean la visión directa, a nivel de Vishuddha. Para estos Tarotistas, las cartas del Tarot no son más que una especie de cortina y amparo para sus capacidades extrasensoriales. Sin embargo, hay muy pocos Tarotistas de ese nivel y el precio de sus servicios es sencillamente desorbitado. No necesitan publicidad ni aumentar el número de sus clientes. La mayoría de los posibles clientes nunca oirá sus nombres, pues hacen todo lo posible por librarse de la atención innecesaria del público en general. Los Tarotistas de ese nivel, por lo general, solo aceptan a nuevos clientes por recomendación de sus mejores clientes.

La reputación de los Tarotistas cuyo Punto de Ensamblaje vibra a una frecuencia más baja está bajoоооооооооооооun gran interrogante. Pueden captar y extraer fragmentos concretos de información sobre la vida del cliente, de su pasado y de su presente, y así causar impresión en los profanos. Sin embargo, puede que no les sea posible ver el Futuro de manera profunda y con calidad.11

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¿Cómo, entonces, conciliar lo incompatible?

¿Cómo puede uno mantenerse como un practicante honesto del Tarot, entrenar unas capacidades de visión que, a menudo, distan mucho de ser ideales y abarcadoras, y al mismo tiempo resultar útil para la Sociedad? ¿Cómo ganarse el pan con el Tarot y ser un practicante solicitado, con una reputación positiva y duradera?

A juicio del autor, dentro de la práctica «adivinatoria» común, no existe ni puede existir una respuesta satisfactoria a esta pregunta.

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Sin embargo, existe una respuesta afirmativa, pero esta se encuentra fuera del ámbito de la adivinación.

Las cartas del Tarot son una herramienta aplicada, fundamentada en los principios de lo que hoy se denomina Hermetismo. Uno de los principales Principios Universales del Hermetismo proclama, como es bien sabido: 12

«Lo que está abajo es análogo a lo que está arriba.»

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Es precisamente gracias a este Principio que la adivinación con cartas del Tarot es posible y puede reflejar aquello que ya está escrito en las Esferas Superiores.

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Sin embargo, muchos olvidan la segunda parte de este principio:

Y lo que está arriba es análogo a lo que está abajo, para realizar los prodigios del Mundo Único.

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La segunda parte del principio permite construir el Futuro abajo y materializarlo, reflejando en las Esferas Superiores lo que ya se ha hecho realidad.

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En otras palabras, los principios del Hermetismo permiten no solo adivinar con las cartas del Tarot, sino también construir el Futuro con su ayuda.

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¿Por qué, entonces, esta parte del principio sigue sin ser utilizada por los tarotistas?

Ilustr. Y como no se elaboró el pronóstico, se desmoronó… se desmoronó…13

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A juicio del autor, aquí ocurre lo siguiente:

A menudo, los Tarotistas principiantes, al captar fragmentos aislados del Futuro, intentan presentar este pronóstico a sus clientes. Y realmente pueden «ver» algunos elementos aislados del Futuro. Pero, al no ver el cuadro completo en toda su plenitud, no lo transmiten a su cliente en la predicción.

Un pronóstico incompleto carece de estabilidad, como por ejemplo una mesa con dos patas en lugar de cuatro. En consecuencia, generalmente ocurre lo mismo que con una mesa de este tipo: el Futuro, anticipado al cliente, se desmorona cuando intenta materializarse.

La visión parcial del Futuro por parte del Tarotista excluye del escenario general a numerosas Fuerzas, que comienzan a introducir Disarmonía y Caos en los intentos de concretar ese escenario parcialmente vislumbrado.

Así, por ejemplo, una Reina carente de Misericordia se convierte en una Tiranía y, en lugar de hacerse querida por el pueblo, se transforma en su peor pesadilla.


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La principal razón del fracaso de las predicciones de los tarotistas principiantes es una visión incompleta del futuro.

El apoyarse en un número demasiado reducido de puntos de apoyo.

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El Solitario Medici, por el contrario, emplea todas las variantes posibles de Fuerzas.

Todas las Fuerzas implicadas en él se equilibran mediante las reglas del propio solitario.14

Ese equilibrio de Fuerzas en el solitario permite proyectar diferentes variantes de acontecimientos que tienen buenas posibilidades de materializarse.

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Además, construir en vez de adivinar permite configurar el futuro que realmente desea el propio cliente.

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Por supuesto, tal enfoque no puede convertir a cada cliente del tarotista en director de Gazprom de forma simultánea. Sin embargo, puede ayudarles a realizar plenamente sus posibilidades kármicas, sin el impacto destructivo de las Fuerzas desarmonizadas.15

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Así, la principal razón para utilizar el solitario Medici es la posibilidad de realizar CUALQUIER resultado final del escenario que desee el propio cliente.

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La consecuencia de este enfoque es que el tarotista, en lugar de convertirse en adivinador, pasa a ser Guía del Destino, y el cliente del tarotista en un Stalker.

En la práctica del Solitario Medici, al tarotista no le resulta en absoluto necesario explicar con detalle los principios de su funcionamiento ni su diferencia fundamental respecto al tarotista medio.

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Ilustr. Y por más que se resistía, se transformaba… se transformaba…16

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Bono: para entender realmente de qué se habla, se recomienda ver la película «Horóscopo de la suerte» de 2015.17

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A continuación, el autor, como verdadero holgazán y eterno estudiante, recurrirá a fragmentos de libros que ya ha escrito.

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Capítulo La baraja para el SM.

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Un cliente acude al abogado y le expone durante mucho tiempo y con pesadez su caso.

El abogado, al perder la paciencia, lo interrumpe:

– Estimado señor, cuénteme de forma breve y clara de qué se trata y cómo fue TODO en realidad.

Ya me encargaré yo mismo de confundir perfectamente al juez y al jurado.

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Ilustr. Nadie siquiera se dio cuenta de los grilletes. La ignorancia es nuestra cadena…18

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La baraja para el Solitario Medici difiere notable y fundamentalmente de la baraja habitual del tarotista.

Por profunda convicción del autor de este libro, en las versiones populares de la baraja de Tarot se han retirado varias cartas.

Su eliminación fue claramente intencionada y transformó la baraja de Tarot en un inocente juguete.

El autor comprende por qué se hizo esto, pero con el tiempo la baraja de Tarot mutilada se ha convertido en tal canon que ya es necesario hacer algo al respecto.19

Aquí, a juicio del autor, los Hermetistas pecaron de un exceso de prudencia.20

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Por ello, para el Solitario Medici, la baraja consta de las siguientes cartas:

1) Los valores nominales de las cartas van secuencialmente desde cero hasta el 10. Es decir, once valores nominales menores.

2) Paje (Valet), Reina (Dama), Jinete (Raider), Rey, As. Es decir, cinco valores nominales mayores.

3) Y, por supuesto,нннннннtodo esto se repite en los cuatro palos.21

Oros, Diamantes: Tierra, Muladhara, Trabajadores.22 23 24

Copas, Corazones: Agua, Swadhisthana, Comerciantes.

Espadas, Picas: Fuego, Manipura, Guerreros.

Bastos, Tréboles: Aire, Anahata, Sacerdotes.

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De este modo, la baraja para el Acecho según el solitario Medici contiene 64 cartas.

Cuatro palos desde cero hasta el As.

Los Arcanos Mayores de la baraja de Tarot no se utilizan en el Acecho según el solitario Medici, que se presenta bajo la apariencia de «adivinación».

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Esta baraja puede confeccionarse utilizando los Arcanos Menores de dos barajas de Tarot idénticas, adaptando las cartas más apropiadas para suplir las que falten.

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Para facilitar la disposición del solitario Medici, lo más cómodo es trazar previamente la mesa con líneas.

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Capítulo: Reglas y estructura de construcción del Solitario Medici.

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Al necio le basta la autoconfianza.

El ignorante necesita reglas.

Al inteligente le basta una insinuación.

Al sabio le basta con ver.

El genio necesita inspiración.

Al creador solo le hace falta el lienzo de la infinitud.

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Ilustr. Y los chukchis, en ordenadas filas, bailaban durante horas con nosotros.

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Así pues, hemos llegado a la parte central de nuestro relato.

Todo lo demás era la parte introductoria que permite comprender lo aquí expuesto.

A los hermetistas les gusta cifrar su conocimiento, alejándolo de los profanos mediante distintas llaves también herméticas. Sin duda, el autor podría haber hecho una charada similar.26

Pero el lector moderno ya posee varios talentos propios y es perfectamente capaz de enredar por sí mismo hasta la idea más transparente. Por ello, el autor no va a complicar ni ocultar nada.

Al contrario, el autor procurará exponer la cuestión de la forma más clara y comprensible posible. Con un conjunto de llaves, incluidas las herméticas, tanto explícitas como ocultas.27

Las diversas teorías y notas al pie, en la medida de lo posible, serán omitidas para simplificar la narración. Las aclaraciones sobre los matices de la teoría se darán en otros capítulos.

Es decir, la cuestión será expuesta de forma más cercana a un Grimorio que a una tesis doctoral sobre la programación simbólico-objetual de la resonancia de la conciencia con el continuo espacio-tiempo.

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Así pues…

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Principios fundamentales de la construcción y la tirada del Solitario Medici. El solitario se realiza con la baraja completa y solo completa de los Arcanos Menores del Tarot.

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Es decir, una baraja en la que, entre otras, están presentes cartas como los ‘Raiders’ (Jinetes), los ‘ceros’ y los ‘unos’. No se trata de los ‘Ases’, sino exactamente de las ‘unidades’ del palo.

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En resumen, la carta As no es una ‘unidad’ en la tabulación de la conciencia humana; en esencia, es una ‘Superunidad’. Es decir, el ‘As’ es, por supuesto, una ‘Unidad’, pero de un orden inconmensurablemente superior al de la ‘unidad’ en la comprensión humana. La carta «As» simboliza el Logos Divino, el Absoluto, aquella «Unidad» pitagórica de la que derivan todas las demás cifras y objetos.

Para el algoritmo de realización del solitario Medici, sin embargo, se requiere una «unidad» en un sentido simple y humano.

Las conjeturas del autor sobre por qué la «unidad» y el «cero» desaparecieron de la baraja moderna se exponen en los capítulos 13 y 13 bis de este libro.

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La baraja resultante, tras los añadidos, debe contener cuatro palos: 64 cartas en total, 16 cartas por cada palo.

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Los arcanos menores se componen de cuatro palos: Bastos, Espadas, Copas y Oros. Cada palo contiene Cero, Uno, Dos, Tres y así sucesivamente hasta el Diez.

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